Durante mi trayectoria profesional, he trabajado acompañando a mujeres en procesos de desarrollo, mentoría y liderazgo. En ese recorrido fui observando algo que se repetía con frecuencia: mujeres capaces, responsables y comprometidas que, aun teniendo experiencia y herramientas, convivían con el miedo a equivocarse, a no ser suficientes, a arrepentirse o a no encajar en las múltiples exigencias que sostenían al mismo tiempo.
Muchas de esas mujeres funcionaban bien hacia afuera, pero internamente se sentían cansadas, confundidas o solas frente a decisiones importantes.

Soy Marcela Soto Solís, Psicóloga con enfoque relacional y perspectiva de género, mentora de mujeres en liderazgo y desarrollo profesional, e integrante de redes de formación y mentoría femenina como Red de Mujeres Promociona
Mi propio camino personal profundizó la comprensión de estos procesos. Mi separación fue una etapa de reorganización vital que implicó asumir nuevas responsabilidades, atravesar momentos de incertidumbre y reconstruirme desde lugares más conscientes y coherentes conmigo misma. En ese período hubo un momento especialmente significativo: cuando mis hijo e hija comenzaron a alternar semanas con su padre y me encontré, por primera vez en muchos años, sola conmigo misma.
Ese silencio, que al inicio fue doloroso, se transformó en un espacio de conciencia profunda. Comprendí la importancia de detener el ritmo, escucharme realmente y mirar hacia adentro no solo para pensar más, sino para comprender con mayor honestidad quién era, qué necesitaba y cómo quería vivir las siguientes etapas de mi vida.
Desde esa experiencia personal, sumada a experiencia en voluntariado y distintos roles laborales, se fue consolidando una convicción que hoy guía mi trabajo: las decisiones importantes no deberían tomarse en soledad. Muchas veces lo que necesitamos no es que alguien nos diga qué hacer, sino un espacio serio, respetuoso y profesional donde podamos pensar con claridad, comprender lo que estamos viviendo y construir caminos más coherentes con quienes somos hoy.
Así nace Impulsa Mujeres: como un espacio de acompañamiento relacional con perspectiva de género, orientado a mujeres que están viviendo momentos de crecimiento, transición o crisis —visibles o silenciosas— y que necesitan detenerse, ordenar lo que están viviendo y tomar decisiones con mayor claridad y sostén.
Si al leer estas palabras sientes que estás en una etapa donde algo importante necesita ser pensado con más calma y profundidad, puedes agendar una conversación exploratoria para evaluar si este espacio es adecuado para ti.
